El Intendente Ricardo Sastre encabezó el acto oficial por el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia frente al Palacio Municipal. En esta jornada, se escucharon las voces de referentes de distintos espacios políticos de la ciudad. Además, tras la jornada de reflexión a cargo del Colectivo Construyendo Memoria y la marcha hacia la plaza San Martín, profesores de los Talleres Culturales realizaron una intervención artística

Esta tarde, frente al Palacio Municipal, se llevó a cabo el acto oficial a 41 años del Golpe cívico – militar, una de las épocas más oscuras de la historia argentina. Encabezado por el intendente Ricardo Sastre, contó con la presencia de integrantes de distintos sectores de la comunidad. Una conmemoración en la que se recordó ese 24 de marzo de 1976, se homenajeó a las víctimas de esa cruel dictadura y se reivindicó la memoria histórica como elemento clave en la construcción de la identidad colectiva en el camino hacia la verdad y la aplicación de justicia.
Cada 24 de marzo, se recuerda el día en que Fuerzas Armadas tomaron el poder a través de un Golpe de Estado y derrocaron al entonces Gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón. Así se inició una dictadura cívico-militar que duró hasta 1983. Durante ese período, más de 30 mil personas fueron desaparecidas, se perpetraron miles de secuestros, privaciones ilegítimas de libertad, torturas en centros clandestinos de detención, apropiación de recién nacidos y exilios forzados de miles de compatriotas.
Justicia por los que se fueron y los que vendránDurante su discurso, el Jefe Comunal sostuvo: “Estamos hoy recordando un hito de crueldad, terror y salvajismo. Cualquier adjetivo que le dediquemos será poco para tantos propósitos devastadores que tuvo la Junta Militar que comenzó a definir nuestros destinos a partir del 24 de marzo de 1976. No hay fecha en el calendario que nos transporte a tanta tristeza, a tanta sensibilidad e impotencia por no haber podido evitar semejante ataque a la vida, a los sueños y a las ilusiones de toda una generación que pretendía lograr una sociedad más justa”.

Luego, apuntó: “Me causa una especie de temor escuchar una ridícula discusión sobre la cantidad de desaparecidos o de niños robados, que se ha instalado en nuestra sociedad en los últimos tiempos, como si fuera una simple diferencia en cuanto a número cuando aquello tenía otra diferencia más terrible: la vida o la muerte”.

A continuación, agregó: “Los genocidas marcaron su territorio en base a complicidades y ocultamiento para desarrollar un plan de exterminio al que no le importaba la cantidad de muertos, sino aniquilar ideologías e ideales. Los muertos, los desaparecidos, los bebés robados, los exiliados durante la atroz dictadura son tantos que somos todos nosotros. Sos vos, soy yo. Somos todos los argentinos porque fue aniquilado el futuro, la esperanza, la razón de vivir”.

Por último, afirmó: “Debo decir que cada nieto que aparece representa una victoria sobre el olvido. Y cada responsable que va preso es una victoria sobre la impunidad. Porque todavía, a 41 años de haberse iniciado la más sangrienta dictadura que recuerde nuestra historia, existen personajes oscuros que sienten el peso de su edad, pero no el inapelable peso de la justicia. No podemos ni debemos olvidar aquellos años ni a sus víctimas. Debemos recordar porque representa la memoria, la verdad y la justicia”.
Profundizar la educación acerca del terrorismo de Estado

Durante la ceremonia, también se expresaron otras voces acerca de aquella triste jornada. Una de ellas fue la de Carlos Pascuariello (hijo) en representación del Partido Justicialista y vicepresidente del Consejo de Localidad Puerto Madryn, quien expresó: “Es para nosotros la jornada de reflexión y convivencia política más trascendental. El golpe de Estado de 1976 marcó un antes y un después en la vida política, económica y cultural de nuestro país. Aquel régimen militar impulsó las bases de un nuevo modelo económico en el que el Estado no debía intervenir en el mercado, configurándose así un país injusto. Para tales fines, se buscó destruir toda forma de organización social y política, silenciando voces y ejecutando los más atroces crímenes de lesa humanidad”.

En tal sentido, resaltó que “es una tarea de todos los partidos políticos profundizar la educación sobre la práctica del terrorismo de Estado que ejerció la última dictadura militar argentina en todo el territorio de la nación”.
Además, subrayó el avance en el juzgamiento a los represores en todo el país en los últimos años. “Estas políticas derechos humanos han generado entendimiento y comprensión para que la ciudadanía se comprometa en la inclaudicable lucha de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Por todo, debemos fomentar la importancia de la participación política de nuestros jóvenes y adultos. La importancia de ser sujetos con conciencia, protagonistas de la historia”.

Los 30 mil nos faltan a todos

A continuación, habló el concejal Franco Albanesi, representante de Unidos y Organizados, quien afirmó: “Cuando creímos que una época horrible de nuestra historia podía cerrarse con institucionalidad y justicia, pese a la resistencia de los cómplices del delito, la realidad nos golpea fuerte. Nuevamente escuchamos cuestionamientos sobre la cantidad de compañeros y compañeras que hizo desaparecer la dictadura cívico – militar. No voy a nombrar a todos los funcionarios que en el último año tuvieron expresiones en este sentido. Pero sin dudas quien los habilita a estas declaraciones, que podemos considerar por lo menos, revanchistas, es quien ejerce la presidencia de la nación”.

En su intervención, el edil sostuvo que “también se vuelve a escuchar con tenebroso ímpetu la palabra ‘guerra’ y la ‘teoría de los dos demonios’. Por eso, es válido aclarar que el Gobierno militar, ilegal, llegó por la fuerza de las armas y con el respaldo de algunos sectores políticos, económicos y hasta, en alguna medida, de la justicia y la Iglesia, pero no por los votos. Que ese gobierno de hecho, de facto tomó el control de todas las instituciones del Estado para cerrarlas, como el Congreso de la Nación, o para controlarlas como los poderes ejecutivos. Cuando se ataca con la fuerza del Estado no hay dos demonios”.

Posteriormente, apuntó: “Es digno destacar que este micrófono abierto que tenemos diferentes fuerzas políticas en Puerto Madryn no se encuentra en todas las ciudades o pueblos del país, es también un compromiso que tiene nuestra ciudad con su pasado, su presente y su futuro, el lugar de los artistas y sus expresiones que nos convocan a la reflexión y el aprendizaje por fuera de las estructuras tradicionales. Este acto y sus manifestaciones es parte de lo que defendemos y nos aúna como pueblo”.

Al final, aseguró: “A los 30 mil los seguiremos recordando no solo como estudiantes, como obreros, como fuerzas políticas, como docentes, como artistas, como pueblo empoderado, sino también como los 30.000 compañeros y compañeras que nos faltan a todos”.

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